miércoles, 27 de marzo de 2013

Historia de la mnemotecnia

Para poder dominar algo, es absolutamente necesario tener unos profundos comnocimientos y comprensión acerca ello. Así, para todos aquellos que deseen o tengan interés en las técnicas mnemotecnicas y en la mejora de la memoria les diría que para comprender su aparición, su utilidad y también su funcionamiento es necesario que se conozca algo de su historia.
Bien es cierto que la historia de la mnemotecnia ha sido poco estudiada, a pesar de que grandes pensadores, científicos y personajes relevantes hicieron un amplio uso de ella.
Una buena idea es visitar la página http://www.mnemotecnia.es/historia.php , en la que de forma resumida y de manera magistral, se aporta una idea general de cómo surgió estas técnicas en las distintas épocas, los nombres propios que las desarrollaron así como sus obras que han quedado para la posteridad.
Un breve repaso desde sus inicios en la Grecia clásica con Simónides, considerado como el padre del método Loci, siguiendo con los oradores de Roma, su ampñlia utilización en la Edad Media por la escolástica, su casi desapariciñon a principios del renacimientos ...
Si les interesa el tema pueden aumentar la información acerca de este apasionante tema os recomiendo que deis una vuelta por esa página en la que podrán encontrar libros sobre dicha temática.

sábado, 9 de febrero de 2013

Libros esenciales de mnemotecnia y para aumentar la memoria

Este artículo está dirigido a todas las personas que quieren iniciarse en este mundo de la mnemotecnia y el entrenamiento de la memoria. La red está llena de información pero muy dispersa que impiden hacerse una idea de este tema para poder comenzar o para aplicar las técnicas inmediatamente. Como en otros campos, contamos con granes figuras en nuestro país desconocidas. Yo os voy a presentar una serie de publicaciones perfectas para iniciarse o para aumentar tus conocimientos.
El autor es Luis Sebastián Pascual una de las personas que saben más acerca de técnicas e historia de la mnemotecnia  Tiene una página web en la que expone algunos artículos muy interesantes que recomiendo que le echéis un vistazo, es http://www.mnemotecnia.es/index.php.
Entre sus libros encontramos:
Consigue una excelente memoria: es un sencillo y completo libro muy interesante en elq ue se profundiza sobre las técnicas más importantes como son el método de la cadena, loci, código fonético  y otros así como ejercicios e historias interesantes como San Alberto Magno,Von Neuman... teñido con tintes históricos.Totalmente recomnedable para principiantes como manual y para todo aquel que quiera lcanzar un ciertos nivel en estas técnicas.
Mapas de aprendizaje: libro único que trata en profundidad la ténica de los mapas de aprendizaje eficaces para cuando se ha de enfrentar una gra cantidad de información. Incluye un breve apunte histórico a modo de introducción, pautas exhaustivas para su relización y utilizazción, memorización y una breve introducción a la mnemotecnia. Gran libro para aprender a utilizar esta herramienta tan útil, básica para cualquier estudiante.
Historia del código fonético: sobre el origen de una de las principales herramientas que usan lo mnemónicos.
Como obras cortas, llamadas Cuadernos de mnemotecnia, que se pueden adquirir en una solo obra titulada 4 en 1. En ellos se trata de manera pormenorizada alguna técnica mnemotecnia. estos títulos también se pueden conseguir por separado. Sus títulos son:
 Breve manual de mnemotecnia (se puede descargar gratis en la web): manual de iniciación para profanos.
Cómo memorizar fechas

Cómo memorizar la tabla periódica de los elementos


Cómo memorizar textos palabra por palabra
Estos cuadernillos se pueden adquirir en la página web antes mencionada, siendo el enlace http://www.mnemotecnia.es/libroscua.php


jueves, 7 de febrero de 2013

La hiperactividad es un mal hábito y no una enfermedad


Dos por uno no es el nombre de un aceite milagroso que quita el óxido del fracaso escolar, es un asunto que puede contarse con gotas de humor. Oraba un chiste muy lamido que en una conversación entre una madre y una vecina decían lo siguiente:

- ¿Veo que has tenido gemelos?
- No son gemelos, es uno sólo pero hiperactivo.

En fin, el dos por uno. En la mayoría de patologías estudiantiles como dislexias, sorderas, problemas de lateralidad o miopías, la anomalía suele decretarse sin discrepancias entre los especialistas. Ello sucede por dos razones, existen pruebas clínicas que las detectan y los individuos afectados suelen ser conscientes de su problema, pero con la hiperactividad no hay análisis médicos que la corroboren y al final todo depende de la opinión y del criterio de un especialista. El dictamen de este es lo que decreta si uno padece o no tal síndrome sin que haya datos físicos al respecto, sólo opiniones. El fallo del especialista en función de observaciones y preguntas al aquejado son el indicio, que no prueba clínica, de estar delante de un chaval hiperactivo. Lo preocupante de estos casos es que cuando a un lechón se le diagnostica un TDAH, un trastorno de la atención con hiperactividad, por desgracia, algunos padres sienten en ello un mástil en donde aferrarse ante cualquier mal resultado de su hijo, es decir, viven agazapados al diagnóstico.

- ¿Sabe usted que nuestro hijo sufre un trastorno de la atención con hiperactividad? – preguntaron unos progenitores a un profesor de castellano amigo mío.
- ¿Un TDAH? Claro que lo sé. Ya fui informado en su momento.
- Pues esa es la causa de tantos exámenes suspensos en su asignatura. Él necesita una atención especial. Nos gustaría saber como atiende usted esta patología de forma correctora durante sus clases.

Pero lo que el docente no se atrevió a decir era que en clase, y bajo la excusa del TDA con hiperactividad, el alumno había pasado a una hipoactividad, es decir, que no pegaba ni golpe, o dicho de otro modo, no terminaba los ejercicios que el profesor preparaba con exclusividad para él, algo que reducía tiempo de dedicación hacia el resto y mayoría de compañeros de clase. Insisto, en un TDAH no hay pruebas clínicas ni análisis químicos que lo demuestren, sólo son diagnósticos basados en observaciones, ¿se imaginan ahora que no fuera una enfermedad?, ¿a qué se aferrarían los padres anteriores? Fíese por tanto del docente que le habla de un hiperactivo no como un enfermo y sí como un alumno a quien orientar. Quizás no sea una patología sino sólo un conjunto de hábitos mal adquiridos. Ahora detallo este punto.
En noviembre de 2006 el congreso anual de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria denunció el riesgo que la industria farmacéutica patentara nuevas enfermedades para vender más medicamentos. La gran mayoría de los síndromes psicológicos por aquel entonces descritos resultaban procesos naturales que la industria farmacéutica había convertido en patologías con el fin de colocar nuevos fármacos cuya utilidad parecía, al menos, dudosa. El doctor Pablo Alonso, médico del Centro Cochrane Iberoamericano, señaló que así lo hacían algunas multinacionales farmacéuticas. Alonso afirmaba que con ello se lograba crear en los pacientes la falsa expectativa de una salud perfecta sin esfuerzos sintiéndose situaciones propias de la vida como síndromes a tratar con fármacos. Así al cansancio se le había llamado fatiga crónica; a la pereza de ir a trabajar, síndrome vacacional; a la timidez, inhibición social y al alumno inquieto y desatento, hiperactivo.
Según Alonso y otros científicos como Jörg Blench y Ray Moynihan, todas aquellas situaciones eran sensaciones que con esfuerzo se superaban, pero que los placebos de las farmacéuticas hacían que no se afrontasen y que se cayera en la debilidad psicológica y la falta de esfuerzo ante cualquier frustración de la vida. Jörg Blench en su libro Cómo nos Convierten en Pacientes sacó a la luz el hecho que ciertas farmacéuticas y grupos de médicos patentaban nuevas enfermedades para crear un negocio con los fármacos que las trataban. También Ray Moynihan, científico australiano, pensaba igual y añadía que se deberían deshacer los intereses económicos que existían entre médicos y farmacéuticas.
Llegados a ese punto sobre la hiperactividad, háganse la siguiente pregunta, si no existen análisis clínicos para demostrar materialmente la hiperactividad, ¿cómo sí se trata con medicinas sin conocer su causa neuroquímica? El diagnóstico de hiperactividad resulta algo muy ambiguo que podría representar una simple excusa para justificar la inconstancia en los deberes y el pago por tratamientos farmacológicos. Antes, de este tipo de alumnos se decía que les costaba trabajo estar atentos pero que debían esforzarse, ahora se afirma que son enfermos y que deben ser los educadores quienes se esfuercen para que los afectados no trabajen tanto. Tal perspectiva hace que se trate a los hiperactivos como incapacitados, algo nada estimulante para un escolar.
En la experiencia de muchos docentes se hallan muchos alumnos con TDAH que una vez diagnosticados su rendimiento cayó en picado. Piense en lo siguiente, si al presunto hiperactivo se le decía y repetía que padecía un TDAH, el chaval se creía incapacitado y acababa por desarrollar otra anomalía, un QTTT, es decir, que trabaje tu tía. Quizás ese nuevo trastorno, el QTTT, fue el origen de la palabra que mejor los describía, qatear. En fin, que sin quererlo habíamos hecho fracasar al alumno. Entonces, y bajo su nuevo QTTT se había convertido en un alumno cateto sin que él fuera culpable de su inapetencia estudiantil.

- ¿Saben que Oriol ha faltado dos días de clase falsificando los justificantes de ausencia? – inquirió el anterior profesor a aquellos padres.
- Sí, pero creemos que es algo comprensible – respondió el padre con aplomo y educación.
- ¿Comprensible? Podría explicarse por favor.
- Oriol nos ha contado que la mayoría de profesores le acosan verbalmente y eso le afecta mucho. Por eso se ausenta del colegio.
- ¿Saben entonces que Oriol no pega ni golpe?, ¿que se pasa las clases riendo, provocando a los docentes y que por eso éstos le exigen, que no acosan?
- Dada su hiperactividad todo eso es normal. Ustedes deberían tenerlo en cuenta. Su ritmo de trabajo es inferior al de los demás.
- ¿Inferior? ¡Pero si es nulo!

Conversación simplemente cierta. En fin, que el problema de aquellos padres fue que se creían en demasía la hiperactividad como una enfermedad que incapacitaba a su hijo, y no como algo quizá adquirido. Cabe indicar aquí que a tenor de los últimos avances en neurobiología pudiera ocurrir que la hiperactividad fuera una situación normal a superar solo con esfuerzo y hábitos familiares férreos, no con fármacos relajantes. Investigaciones recientes han demostrado que en el aprendizaje la motivación influye más que la capacidad innata del individuo, es decir que el entorno puede más que la genética. Si la hiperactividad hunde sus raíces en causas somáticas internas y lo adquirido pesa más que lo innato, malos hábitos la pueden desatar y por el contrario, los buenos la pueden desactivar. Muchos educadores saben que una educación motivadora y con retos, llamada estudio esforzado, crea chicos brillantes con gran independencia del genoma heredado. Estudios de neurociencia también afirman que el ambiente afecta más que la genética en el talento de los estudiantes. Un estudio efectuado durante más de siete años sobre unos 2000 niños, afirma que el entorno social y cultural ostenta mayor influencia que la genética en sus CI o coeficientes de inteligencia. El estudio se realizó sobre una población estudiantil afroamericana en seis barriadas distintas en la ciudad de Chicago. Los resultados descubrieron notables y pertinaces descensos en la destreza verbal de los chicos ubicados en los barrios más desfavorecidos. Para más información puede consultar por Internet, Proceedings of the National Academy of Sciences USA del 19 de diciembre de 2007. Añadamos a lo anterior que familias en donde se practica el estudio esforzado crean alumnos sin problemas educativos y sin hábitos hiperactivos. Estos padres supereducadores, perfil que se describirá al final del libro, realizan prodigios con sus hijos gracias a una gran dedicación y a un buen ideario moral. La genética está allí, pero no para creernos dirigidos por ella, sino para moldearla. En el año 2006 la Cambridge University Press publicó The Cambridge Handbook of Expertise and Expert Performance donde K. Anders Ericsson, Paul J. Feltovich, Robert R. Hoffman y Neil Charness compilaban una serie de artículos y observaciones que demostraban algo paradójico, que los expertos no nacían, se hacían, es decir que los buenos hábitos pueden despertar los buenos genes, las capacidades innatas. Otra vez aquí, la educación que motiva y pone retos a los hijos, estudio esforzado, crea chicos brillantes, hasta niños prodigio. Ejemplos de ello fueron Mozart en la música, Tiger Woods en el golf y Judit Pólgár en el ajedrez. Todos ellos recibieron una educación muy temprana destinada a dominar cierta especialidad. Ello nos vuelve a indicar que una educación bien dirigida potencia las capacidades innatas y reprime hiperactividades y demás chacras. La idea que los niños brillantes no nacen, se hacen, choca con nuestra concepción determinista del tan de moda genoma humano. Bajo el prisma de este, todo parece contenido en los genes pero es la cultura quien amasa el barro de nuestras capacidades innatas. Heredamos potenciales gracias a nuestros cromosomas pero bajo un buen influjo los buenos llegan a fructificar, en caso contrario jamás se aprovechan. Incluso a tenor de los últimos descubrimientos en neurobiología, los superdotados surgen más del influjo familiar que no del genoma heredado, todo lo contrario de lo que creen los padres agazapados al diagnóstico de un TDAH. En marzo de 2007 la investigadora del Centro de Regulación Genómica de Barcelona, Mara Dierssen, declaraba que los modernos estudios de neurociencia indicaban que el ambiente influía más que la genética en el talento musical. Podía existir una predisposición genética, pero cuando se estudiaban casos de gemelos univitelinos que se habían criado en entornos diferentes, uno musical y el otro no, se comprobaba que lo más influyente era el ambiente. Algo parecido sucedía con los idiomas. Es decir, la genética estaba siempre en un segundo plano con respecto a los hábitos.
El ajedrecista Philip E. Ross, en el número de setiembre de 2006 del Scientific American, escribía que las pruebas de que disponía la psicología indicaban que los expertos no nacían, se hacían. Más todavía: la probada posibilidad de convertir rápidamente un niño en un experto – en música, en ajedrez y en otros muchos campos – planteaba un claro reto al sistema educativo. ¿Sería posible hallar la forma de incitar a los escolares al estudio esforzado que mejoraría su destreza lingüística y aritmética? [...] En lugar de estar perpetuamente preguntándose ¿por qué no sabía leer el niño?, tal vez hubiera llegado el momento de decirse ¿por qué había de haber algo que no pudiera aprender?”.
La opinión anterior halló un respaldo definitivo en invierno de 2008 cuando el neurobiólogo Douglas Fields demostró que el cerebro humano adquiría mayor potencial de aprendizaje si desde pequeño se le estimulaba. De hecho, y desde el año 2005 existían trabajos de este autor en ese sentido. Durante mucho tiempo se había considerado que la sustancia blanca cerebral era menos útil que la gris, de ahí la falsa expresión que los humanos sólo utilizábamos una parte de todo nuestro potencial encefálico. Ahora, y como verán, lo utilizamos todo. La sustancia gris del cerebro corresponde a cuerpos neuronales mientras que la blanca son axones recubiertos de mielina. Pues bien, cuando nacemos nuestras células cerebrales se hallan poco mielinizadas. El ritmo y crecimiento de esta sustancia alrededor de los axones influyen en el aprendizaje y la inteligencia. Lo más curioso del caso es que el recubrimiento de mielina es mayor en individuos que desde pequeños fueron estimulados y educados bajo el esfuerzo. Los estudios llevados a cabo por el equipo del doctor Vincent J. Schmithorst del Hospital Infantil de Cincinnati hallaron una correlación directa entre el desarrollo de la sustancia blanca cerebral y el cociente intelectual de los niños estudiados. Otras investigaciones ponen de manifiesto que los niños desatendidos por sus familias poseen un 17 % menos de sustancia blanca en el cuerpo calloso que los bien atendidos. En resumen, que la experiencia influye en la mielinización, y esta en la inteligencia del individuo. Si queremos que un zagal alcance un nivel elevado de inteligencia, debe empezar a ejercitarla a una edad temprana. El doctor Douglas Fields escribía lo siguiente en el número de abril de 2008 del Scientific American, “el cerebro que poseemos hoy lo construimos al interaccionar con el entorno mientras crecemos y nuestras conexiones neuronales comienzan a mielinizarse”. Se insiste por tanto que la motivación cuenta más que la capacidad innata.
En resumidas cuentas, y aportadas todas las informaciones anteriores, se debe afirmar que la inteligencia y la concentración se posee si se trabaja su predisposición, como también se adquiere la hiperactividad si un mal hábito lo despierta. El TDAH resulta pues un potencial despertado por unas costumbres erróneas que en breve detallaremos, pero jamás un destino determinado por nuestros genes. Por tanto, para reconducir una hiperactividad por buen camino habrá que evitar tales males prácticas potenciando sus contrarias. Lo curioso del caso, y una vez diagnosticada la hiperactividad, es que hay dos opciones para comunicarla a los padres. La primera, como un mal hábito que la provocó, por tanto la solución debería ser corregir el mal hábito. La segunda, afirmar que el lechón padece una enfermedad, un TDAH, y recetar fármacos al respecto. Si el estudio esforzado demostró su efectividad para despertar inteligencias innatas, ¿por qué no probar lo mismo para resolver la hiperactividad? Ya vimos que con la reforma la cultura del esfuerzo cayó en picado, ¿y si por culpa de eso, más unos malos hábitos, se daba tanta hiperactividad? Veamos las malas costumbres que causan un TDAH.
El primer dato nos lo ofrecieron unos estudios médicos en octubre de 2007 presentados en Barcelona durante un congreso de medicina sobre el sueño. Según estos, el 15 % de los niños llamados hiperactivos, en realidad padecían trastornos de sueño. Así lo indicaban los especialistas Gonzalo Pin del Hospital Quirón de Valencia, y Milagros Merino del Hospital La Paz de Madrid. El pequeño que dormía mal, al día siguiente mostraba conducta irritable, pérdida de concentración y disminución del rendimiento escolar. Por esos signos, se le clasificaba como hiperactivo al ser síntomas del TDAH. Sólo con cambiar sus pautas de sueño se corregía la hiperactividad. Estos malos hábitos se adquirían durante los primeros años de vida. Los médicos afirman que a partir de los siete meses se debe enseñar a dormir bien a los lechones. Rutinas de horario fijas, dietas suaves y sin azúcares excesivos en la cena, actividades relajantes al anochecer, obligación de dormir solos y una habitación tranquila, son las recomendaciones más comunes que se dan para evitar el trastorno del sueño y con él, posibles hiperactividades futuras. En fin, que malos hábitos y no una enfermedad, causan el 15 % de los TDAH diagnosticados.
El segundo mal hábito provino de un estudio sobre alimentación. En setiembre de 2007 la Autoridad Europea de Seguridad, EFSA en sus siglas en inglés, dijo que analizaría si algunos aditivos y colorantes usados en dulces y refrescos azucarados podían inducir al TDAH. Trabajos en la Universidad de Southampton así lo parecen indicar. Los autores de dichos trabajos relacionan la hiperactividad con predisposiciones genéticas y malos hábitos educacionales. El estudio publicado en la revista The Lancet, constataba que los niños que habían consumido hidratos de carbono con ciertos aditivos mostraban comportamientos bulliciosos y pérdida de concentración algo superiores a los que no lo hacían. Deberíamos recordar que un exceso de calorías de fácil asimilación como son los azúcares, incentiva esa ligera subida del bullicio en un grupo de alumnos. Por otro lado, en los consejos dados para evitar el trastorno de sueño anteriormente, quedaba claro que una dieta con exceso de hidratos de carbono activa de noche al escolar y no le permite dormir plácidamente, algo que puede desatar el TDAH.
El tercer dato es la ausencia de la cultura del esfuerzo. En esto hay testimonios muy reveladores, los propios escolares diagnosticados de hiperactividad. La mayoría de ellos reconocen que aprovechan la supuesta enfermedad como excusa para hacer lo que les da la gana, es decir, no estudiar. Sirva la siguiente redacción de un escolar de 14 años con TDAH y los hechos hablan por si mismos. Las faltas de ortografía y sintaxis fueron, por dignidad, corregidas.

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Claro está que el alumno sufría de una falta de hábitos en el esfuerzo y no de una enfermedad llamada TDAH, una patología que había sido diagnosticada por varios especialistas en primaria y tratada con toda clase de fármacos durante secundaria. Si a ello sumamos el error de explicar al alumno que padece una enfermedad, algo no cierto, y que por ello se le rebajan los contenidos, el adolescente se acostumbra a trabajar menos y a caer en un pozo de inactividad. En fin, que se debió pensar que la hiperactividad no era una mancha de serie imborrable, sino simplemente algo que unas malas rutinas despertaron del letargo interno. Huya por tanto de los docentes que le aconsejen explicarle al escolar que padece de TDAH y que para ello se le reducirá el grado de exigencia escolar. Eso equivale a estafarle con una educación descafeinada.
Un cuarto factor causante de la hiperactividad es la falta de pautas en orden y disciplina. La relación entre educadores que no castigan al infante más una ausencia de rutinas en comidas y sueño hallan a menudo relación con muchos casos de TDAH. Sin orden ni disciplina aumenta la impulsividad del rapaz. Esta hipótesis se volvió profecía cuando se presentó una tesis doctoral al respecto. Un estudio de la facultad de Psicología de la URV, Universidad Rovira i Virgili de Tarragona, demuestró que la impulsividad adquirida de los adolescentes está implicada en el TDAH, es decir, que cualquier entorno que promueva tal ausencia de control, anima a la aparición de la hiperactividad. La doctora en Psicología Fàbia Morales así lo indicaba en su tesis doctoral en enero de 2008.
Si ahora se suman todos los malos hábitos anteriores, trastornos del sueño, abuso de azúcares, ausencia de rutinas, ausencia del esfuerzo, ausencia de disciplina y la impulsividad que conlleva, parece obvio que la hiperactividad sea más algo adquirido que una enfermedad a tratar con psicotrópicos. Por tanto, para evitarla y corregirla se debe aplicar lo contrario a su causa, sus antídotos: pautas correctas para el sueño, baja ingestión de glúcidos, rutinas diarias en comidas, momentos lúdicos y horas de estudio, cultura del esfuerzo y disciplina para reducir con todo ello la impulsividad. En otro caso, y si un educador le insiste que hay que priorizar los fármacos a los hábitos correctores, le está haciendo un flaco favor a su hijo al tratar la hiperactividad como una enfermedad paralizante y no como una situación a superar. Sería como si alguien olvidadizo por no utilizar la agenda se le recetaran pastillas.

- ¿Que padezco doctor?
- Síndrome del despiste.
- ¿Y eso es grave?
- No, sólo un mal hábito.
- ¿Y cómo se cura?
- Primero dejando de creer que usted es un enfermo.
- ¿Y segundo?
- Pues luego dejando de venir a mi consulta para que los dos no perdamos más el tiempo, ¿qué tal un poco de voluntad, un buen uso de la agenda y más esfuerzo por su parte?

Pero otro mal facultativo optaría por otra treta:

- ¿Que padezco doctor?
- Un trastorno de la memoria con despiste agudo.
- ¿Y eso es grave?
- Se puede tratar.
- ¿Y cómo se cura?
- Pues con estas pastillas de glucosa con cafeína – algo que todos los estudiantes siempre utilizaron para mejorar su memoria -, y con esta agenda de regalo. Úsela a menudo y ya verá.

Convertir a un alumno o a alguien en un enfermo significaba transmutarlo en un inválido intelectual, alguien que luego es incapaz de superar con su propio esfuerzo el mal hábito adquirido y que espera que los fármacos le resuelvan el problema. La hiperactividad se halla en esa categoría. Recuérdese que una enfermedad no suele ser una elección, en cambio un hábito sí. Dos horas entre deberes y estudio diarios debieron ser hábitos normales para cultivar todo el potencial de cualquier estudiante. En caso contrario, se están desaprovechando sus capacidades.
En resumidas cuentas, entorno y genética siempre fueron dos partes inherentes de la especie humana difíciles de separar. El límite entre la una y la otra siempre suscitaron miles de debates científicos y filosóficos. Quizás fue nuestra obsesión por clasificar las cosas el error. Jamás existieron en nosotros dos entidades claramente diferenciadas como cultura y biología, simplemente los humanos fuimos las dos cosas a la vez. Nacemos con potenciales que yacen dormidos hasta que nuestros hábitos los activan o los reprimen, pero son nuestras conductas, y no nuestros genes, quienes mandan en ello. Nuestro entorno y cultura afecta nuestras predisposiciones genéticas, cierto, pero depende de nosotros potenciar la inteligencia o reprimir la hiperactividad. El TDAH, o trastorno de la atención por hiperactividad, no es una enfermedad, es un mal hábito inducido. Como tal errónea costumbre adquirida puede resolverse con rutinas y esfuerzo diario, los fármacos puede que ayuden pero sin un cambio de hábitos la cosa irá para largo en el alumno. Todos los datos anteriores así lo parecen indicar. En fin, no se crea esclavo de ningún diagnóstico que influya limitando las posibilidades de su hijo. La hiperactividad no es una lacra, simplemente es algo a tener en cuenta, hasta puede que una mentira.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Rutina de entrenamiento mental

Al igual que pasa con el cuerpo, para entrenar la mente no se puede hacer de cualquier manera. Además de tener una vida mentalmente activa, es decir, tratar de memorizar la lista de la compra, las matriculas de los coches, números de teléfono... es necesario estimular la mente con una serie de ejercicios que nos hagan esforzarnos y hacernos ir más allá para mejorar.
Existen programas específicos para ello como Lumosity, de pago que es igual que si fueras a un gym del cerebro, pues te dan todos los ejercicios que quieres hacer.
Pero como la economía está como está, he encontrado dos sitios gratuitos que pueden ayudarnos y que están muy bien.
El primero es la web www.algoritmomental.com/ en el que además de haber un montón de articulos interesantísimos sobre memoria y cálculo, hay una sección en la que te propone una rutina integral para entrenar  la mente en su conjunto.
El segundo es http://www.ejerciciocerebral.com/  en el que encuentras un montón de juegos destinados a lo que venimos comentando y contiene cognifit un sistema desarrollado por científicos para rejuvenecer las capacidades cognitivas
Por último y como regalo esta web http://entrenamientocerebral.plusesmas.com, en la que eliges cada cuánto entrenar y el qué, y te mandan un mensaje al correo con los ejercicios y un link para acceder a ellos.
Ya no hay excusa para no tener un cerebro y mente jóvenes, activas y entrenadas.

jueves, 11 de octubre de 2012

Revisión de los juegos para incrementar la memoria


Hoy en día existe la tendencia o la moda, de personas que están buscandocomo mejorar la memoria, utilizar juegos o programas de entrenamiento mental. Es una creencia bastante extendida de que con sesiones de entrenamiento, la memoria y otras capacidades mentales mejorarán.
La pregunta es, ¿es esto cierto? ¿Realmente como mejorar la memoria con estos juegos? ¿Hay algún estudio científico que corrobore esta creencia general?
Se sabe que las personas buscan como mejorar la memoria y se han hecho grandes inversiones, sobre todo en la industria del videojuego y estas mismas personas, por supuesto, afirman que sus ejercicios mentales, funcionan, que están basados en teorías neurológicas y que están en la verdad de como mejorar la memoria y otras capacidades, mediante el uso de su software o de su juegos.
Pues bien, se ha realizado un estudio reciente en Inglaterra sobre la eficacia de estos ejercicios para la mente, la mejora de la memoria, etc., se han publicado recientemente los resultados de dicho estudio, la BBC llevó a cabo esta investigación junto con el Consejo Británico de Investigación Médica y la Sociedad del Alzheimer.

Como Mejorar la Memoria – 13000 Voluntarios Formaron Parte de Este Experimento

Llegaron a utilizar a más de 13000 voluntarios para tomar parte de este experimento y todo ello en un periodo de 6 semanas. El objetivo era como mejorar la memoria y ver si ejercitar la mente con dichos ejercicios que estaban diseñados para estimular áreas muy concretas del cerebro, podían mejorar la memoria y otras habilidades cognitivas.
Los voluntarios fueron separados en dos grupos uno experimental y otro grupo de control.
El grupo experimental, realizó una gran variedad de ejercicios, incluyendo las de como mejorar la memoria, todo ello durante 10 minutos cada dos días y en un plazo de seis semanas. Todo ello se hizo a través de internet, al final del plazo se repitieron las pruebas y se llegó a la conclusión de que este grupo mejoró los ejercicios que había entrenado en un 33%.
Esto es fantástico, pero resulta que estas habilidades mejoradas fueron verificadas por ejercicios en los que ya estaban familiarizados y estas eran habilidades básicas como recordar secuencias de números, en los ejercicios basados en resolver problemas a los que no estaban acostumbrados fue idéntica en los dos grupos.
Sin embargo, en el asunto que nos interesa que es como mejorar la memoria, sí que hubo una mejoría, además estos juegos resultan muy divertidos y estimulan nuestra mente y la mantienen joven.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Repaso Espaciado

El repaso espaciado es una técnica de aprendizaje en la que se repasa a intervalos crecientes. Normalmente, en el repaso espaciado no se realiza una simple relectura, sino que pretende ser un tipo de aprendizaje activo, al obligarse al individuo a reaccionar a preguntas o estímulos. En este contexto, suelen utilizarse reglas mnemotécnicas.

Trasfondo

El repaso espaciado se concibió teniendo en cuenta el funcionamiento de la memoria. Para empezar, el sujeto se familiariza con la información para fijarla en la memoria. Posteriormente, realiza repasos periódicos, y, conforme se va consolidando la huella memorística, los repasos pueden distanciarse más y más en el tiempo.
Al parecer, la memoria de todas las personas funciona de forma muy parecida, y los patrones de repaso son similares independientemente de las diferencias de cociente intelectual. Por ejemplo, cuando se aprende una palabra extranjera, la mayoría de las personas necesitan repetirla antes de 10 días para garantizar una probabilidad de retentiva del 95%. El segundo repaso puede hacerse bastante más tarde. Por ejemplo, antes de 25 días. Después de varios repasos, si el material ha sido comprendido por el individuo, los intervalos entre los repasos pueden ser de años sin pérdida de efectividad.

[editar]Aplicaciones

Uno de los primeros en sugerir la aplicación práctica del principio de repaso espaciado fue el profesor Cecil Alec Mace, en su libro Psychology of Study, publicado en 1932.
Los cursos de idiomas Pimsleur también utilizan esta técnica, así como el sistema de aprendizaje con fichas desarrollado en los 1970 por Sebastian Leitner.
Más recientemente, el repaso espaciado ha sido implementado en la enseñanza de idiomas asistida por computadora (en inglés Computer-assisted language learning (CALL)). Estos programas tienen la ventaja de poder adaptar el ritmo de los repasos a las necesidades individuales de cada individuo. Un criterio frecuente de optimización es el nivel de retención deseado, es decir, el porcentaje de la información que se pretende recordar.

[editar]Programas informáticos de repaso espaciado

[editar]Desde la Web

[editar]Software libre o de código abierto

[editar]Software no abierto y no libre

Sistema alfanumerico


Un código mnemotécnico (o código nemotécnico) es un sistema sencillo utilizado para recordar una secuencia de datos, nombres, números, y en general para recordar listas de items que no pueden recordarse fácilmente.
En astronomía, por ejemplo, se suelen recordar las distintas clases espectrales de las estrellas (O, B, A, F, G, K y M) utilizando la frase "¡Oh, Buen Astrónomo, Fuiste Grande, Kepler, Maestro!". También pueden emplearse los nudillos de las dos manos para recordar si los meses tienen 30 o 31 días, etc.

El Método Herigon

Creado por Pierre Herigon en 1634, el código alfanumérico o Método Herigon es una estrategia mnemotécnica muy útil para recordar información que contenga números. Se trata de asignar a cada cifra una o más letras y, entonces, para recordar cualquier número, se construye una frase con las letras representativas, aunque se recomienda que trate de obtenerse algo contrastante. Si bien es supremamente difícil tratar de estudiar con mnemotecnias sin una guía, estas son extremadamente útiles si se aprenden a dominar correctamente y facilitan mucho el proceso de almacenar información. Existen en el mundo algunas academias especializadas en el tema.
La tabla de equivalencia más usada es:
DígitoNemónicoComentario
0r, rrEl cero tiene la R (no se usa la C porque estará asociada con el 4). La RR es de misma familia.
1t, dEl 1 parece una T. La D se parecen fonéticamente.
2n, ñEl 2 parece una N tumbada y tiene 2 patitas
3mLa M parece un 3 tumbado y tiene 3 patitas
4c (fuerte), k, qEl 4 empieza por C. La Q y K se parecen fonéticamente
5l, llEl número romano L es 5. La LL es de misma familia.
6s, z, c (débil)El 6 empieza por S. Z y C se parecen fonéticamente
7f, jEl 7 parece una F al revés y tiene forma de J
8g, chEl 8 tiene la Ch y la G parece un 8
9v, b, pEl 9 parece una b tumbada y la p y la v es similar fonéticamente
Así, el número 34281 de una casa se podría representar, entre otras, por la frase: "máquina chata" e imaginar vívidamente que una locomotora impacta contra la casa y queda chata, o "mico negado" imaginando un gran mico que asoma por la ventana de esa casa y que mueve la cabeza negativa y violentamente, etc.
Aunque estas imágenes pudieran parecer ridículas, son muy efectivas, pues se graban en la memoria con mayor facilidad que una imagen común. Es claro que al principio pudieran olvidarse algunos casos después de unos momentos, pero mientras más se practique la técnica obtendrán mejoras rápidamente.
También es útil contar para los primeros cien números con una lista de palabras previamente conformadas usando la tabla de equivalencia anterior.1 2 El disponer de esta lista dará a los principiantes mayor rapidez al descomponer un número en varias palabras. Una vez descompuesto un número en varias palabras, queda la tarea de memorizarlas en un orden correcto. La memorización de estas palabras puede lograrse mediante el Método de Loci o el técnica de la cadena.3

[editar]Casilleros numéricos

Al utilizar la tabla de equivalencia anterior se puede construir una lista de palabras representadas por imágenes asociadas a los números del 0 al 99 (asociando siempre la misma imagen al mismo número). Este código se puede usar para asignar una posición a cada palabra o frase de otra lista que se desee recordar; por ejemplo, para recordar que "el artículo 41 se refiere a la autonomía universitaria" se puede visualizar un "cohete universitario" en el que se dicten cursos a lo largo del sistema solar; así, el tema "universidad" estará ligado a la imagen de "cohete" el cual representa al número 41 del casillero. Mediante este código se podrá recordar una lista en orden, en orden inverso o por el lugar que ocupa en la lista. Se recomienda hacer una pequeña prueba: el resultado será sorprendente.
Otro ejemplo de código nemotécnico aplicado sin el uso de números es tomar una poesía o canción ya conocida, memorizada desde hace mucho tiempo, y usando los sustantivos o las frases de la misma, representándolos con imágenes siempre iguales, asociar otra lista cualquiera, como las compras del supermercado, por medio de una asociación de escenas en donde intervienen las imágenes de ambas listas que deberán ser lo más vívidas, exageradas e inusuales que sea posible, para que sean fáciles de recordar. A la hora de hacer las compras, sólo hay que repetir la canción: ¡lo que hay que comprar pasa por la mente con poco esfuerzo! No importa que el poema se use al día siguiente para unas compras diferentes, las nuevas asociaciones reemplazarán a las anteriores. Recuérdese que el método sólo es un apoyo: la memoria tradicional entra en acción inmediatamente, además de fortalecerse.
Hay un gran número de aplicaciones: por ejemplo, recordar las actividades diarias, las fechas de compromisos (mediante palabras que representan mes/día), las fechas de un examen de historia, frases que representan fórmulas y símbolos, asociar palabras nuevas de un idioma (mediante imágenes que representen su pronunciación) con su significado en español, etc.

[editar]El Sistema Memorize IDI

El Memorize-IDI o Calculadora Mnemotécnica es una aplicación tecnológica diseñada para iPad e iPhone que permite a sus usuarios alcanzar altos niveles de memorización de datos numéricos. El sistema ha sido diseñado por el pedagogo español, José Ramón García Guinarte[1], y está basado en el desarrollo del antiguo “método alfanumérico”, creado en el siglo XVII por el matemático y astrónomo francés Pierre Hérigone.
La “Calculadora Mnemotécnica” mejora la eficacia del antiguo método de Hérigone al transformar cualquier número de forma automática en imágenes muy sencillas de recordar, por lo que la memoria consigue almacenar con gran rapidez cualquier dato numérico independientemente de los dígitos que contenga.
El Sistema Memorize IDI ha sido diseñado en tres idiomas (inglés, español y francés), disponiendo de una codificación particular para cada uno de ellos.
Durante el proceso de aprendizaje, la aplicación actúa como si fuese un tutor hasta comprobar que la persona comprenda correctamente el método, habilitando los distintos apartados en la medida en que se constate su dominio. Aprendidas las reglas básicas, la máquina habilitará el uso de la calculadora mnemotécnica, y el usuario ya estará en condiciones de recordar cualquier dato numérico por complejo que sea. Al introducir el número que se desea recordar, la calculadora lo transformará en una serie de imágenes que el cerebro almacenará en su recuerdo.
Pasos en el aprendizaje
Primero- Aprendizaje de un sencillo código (sólo llevará unos minutos)
  • Cada número (del 0 al 9) se corresponde con una o varias letras, deberán ser recordadas las equivalencias.
  • La máquina facilitará su memorización a través de una transformación animada.
  • El usuario deberá dominar perfectamente ese código antes de proseguir.
Segundo-Demostrar que ya se sabe el código (Tests)
  • El Usuario tiene que pasar al menos dos niveles de test “principienate y medio” antes de que la máquina le permita proseguir.
  • La aplicación irá guiando en el proceso, habilitando los apartados para los que ya esté preparado.
  • Cuanto más se practiquen los test, mejor se dominará la técnica.
Tercero. Revisar los ejemplos
  • Seis ejemplos muestran de forma gráfica como utilizar de forma óptima este método.
  • Es necesario revisarlos todos y prestar mucha atención.
Cuarto- La máquina le indica que ya está preparado para la memorización.
  • Se introducen los números que se desean memorizar y la calculadora mnenomtécnica los transformará en imágenes